[0] Ir a contenido
Logos Hipocampo.org, Inicio Enlace externo a la SEN
  1. 134 usuarios conectados -
  2. Está usted en:
  3. Inicio >
  4. Artículos >
  5. Control intensivo de la tensión y deterioro cognitivo leve

Artículos y noticias WhatsApp Facebook Twitter

Control intensivo de la tensión y deterioro cognitivo leve

Tensiómetro.

Esfigmomanómetro digital (imagen decorativa)

© iStock.com/FreezeFrameStudio

El control intensivo de la hipertensión arterial recorta significativamente el riesgo de deterioro cognitivo leve, de acuerdo con los resultados de un artículo recién publicado en la revista Journal of the American Medical Association (JAMA), llevado a cabo por los investigadores del estudio Systolic Blood Pressure Intervention Trial Memory and Cognition in Decreased Hypertension (SPRINT MIND).

En este ensayo, bajar a menos de 120 mm de Hg el objetivo de reducción de la presión arterial sistólica disminuía el riesgo de deterioro cognitivo leve en un 19%, en comparación con el objetivo clásico de 140 mm de Hg.

En la actualidad no existen tratamientos que hayan demostrado reducir el riesgo de deterioro cognitivo leve y demencia, y los autores de este estudio lo diseñaron para evaluar el efecto de la reducción intensiva de la presión arterial sobre el riesgo de demencia.

Se trata de un ensayo clínico aleatorizado multicéntrico, llevado a cabo en los Estados Unidos y Puerto Rico, entre adultos de 50 o más años de edad, hipertensos pero sin diabetes ni antecedentes de ictus. Se inició el 8 de noviembre de 2010, y fue detenido prematuramente el 20 de agosto de 2015 debido al hallazgo de un importante beneficio en su objetivo principal (una mezcla de diversos eventos cardiovasculares) y de la mortalidad general entre los participantes. La fecha final para el seguimiento de los objetivos cognitivos fue el 22 de julio de 2018.

Los participantes habían sido aleatorizados en dos grupos, uno con un objetivo de presión sistólica de menos de 120 mm de Hg (el grupo intensivo, con 4678 sujetos), y el otro con un objetivo de menos de 140 mm de Hg (el grupo de tratamiento estándar, con 4683 sujetos).

El principal objetivo cognitivo final era la aparición de demencia probable, y los objetivos secundarios incluían el deterioro cognitivo leve y un compuesto de deterioro cognitivo leve y demencia probable.

De los 9361 participantes (con una media de 67,9 años de edad, un 35,6% de ellos mujeres), 8563 (el 91,5%) completaron al menos una evaluación cognitiva de seguimiento. Durante el tiempo total de seguimiento (con una mediana de 5,11 años), se adjudicó demencia probable a 149 participantes del grupo intensivo, frente a 176 del grupo estándar (7,2 versus 8,6 casos por 1000 años-persona), lo que no ofrecía una diferencia estadísticamente significativa. El final prematuro del estudio y la escasa incidencia de casos de demencia, inferior a la esperada, pueden haber reducido el potencial del ensayo para este objetivo.

Sin embargo, la reducción intensiva de la presión arterial disminuyó significativamente el riesgo de deterioro cognitivo leve (14,6 versus 18,3 casos por 1000 años-persona) y también la ratio combinada de deterioro cognitivo leve o demencia probable (20,2 versus 24,1 casos por 1000 años-persona).

En un editorial acompañante del artículo, Kristine Yaffe comenta:

«Para los adultos mayores, a la mayoría de los cuales le preocupa poder ser diagnosticado de enfermedad de Alzheimer o una demencia relacionada, el SPRINT MIND ofrece una gran esperanza. El estudio demuestra que, entre aquellos que sufren hipertensión, el control intensivo de la presión arterial sistólica puede reducir el desarrollo de deterioro cognitivo leve. Este abordaje debería ser estudiado junto con otras intervenciones sobre la salud vascular, tales como la actividad física y otros abordajes prometedores.

Desde luego, el momento es adecuado para investigar estrategias multidominio de reducción del riesgo, personalizadas para los adultos mayores y sus perfiles individuales de riesgo. Con el tiempo, este abordaje de factor de riesgo modificable podría combinarse con medicamentos modificadores de la enfermedad, de forma que algún día sea posible identificar a personas con riesgo de enfermedad de Alzheimer y demencias relacionadas (ya sea mediante biomarcadores, estudio genético o síntomas cognitivos) y ofrecerles una estrategia eficaz para la prevención del deterioro cognitivo. Puede que el estudio SPRINT MIND no sea el abordaje definitivo para la prevención de la enfermedad de Alzheimer y otros tipos de deterioro cognitivo, pero representa un importante salto hacia adelante en lo que se ha revelado como un recorrido de maratón».

Referencias bibliográficas:

Artículo: Jeff D. Williamson, Nicholas M. Pajewski, Alexander P. Auchus, R. Nick Bryan, Gordon Chelune, Alfred K. Cheung et al. Effect of Intensive vs Standard Blood Pressure Control on Probable Dementia: A Randomized Clinical Trial. JAMA 2019; digital object identifier (doi):10.1001/jama.2018.21442.

Editorial: Kristine Yaffe. Prevention of Cognitive Impairment With Intensive Systolic Blood Pressure Control. JAMA 2019; doi: 10.1001/jama.2019.0008.

Ayúdenos a mejorar

Valore esta página:

Valoración media (0 votos)
Aún sin calificar
( estrellas)

Relacionados

Ir al pie
Última actualización de esta página: 29-1-2019.
Todos los contenidos de este sitio web se encuentran bajo una Licencia de Atribución 4.0 Internacional de Creative Commons (CC BY 4.0), salvo donde se indique otra cosa explícitamente.
Todos los contenidos de este sitio web se encuentran bajo una Licencia de Atribución 4.0 Internacional de Creative Commons (CC BY 4.0), salvo donde se indique otra cosa explícitamente.
Suscribimos los Principios del Código de Salud HONcode, compruébelo aquí.
Autores: Ricardo de la Vega y Antonio Zambrano
Email de contacto: hipocampo@hipocampo.org
Última actualización en el sitio web: 20-6-2019