Esta figura ilustra las interacciones entrantes y salientes que ocurren durante la interpretación musical. Mientras un músico toca un instrumento, los sistemas motores controlan los movimientos finos necesarios para producir el sonido. El sonido producido es procesado mediante los circuitos auditivos, que a su vez son utilizados para ajustar la salida motora a fi de alcanzar el efecto deseado. Se cree que las señales de salida desde los córtices premotores influyen en las respuestas dentro del córtex auditivo, incluso en ausencia de sonido, o antes del sonido; a la inversa, se cree que las representaciones motoras se encuentran activas al oir el sonido incluso en ausencia de movimiento. Existe por lo tanto un estrecho vínculo entre los mecanismos sensoriales y de producción.